Al terminar sus estudios en Inglaterra, Lonergan vuelve a Canadá (1930-33) como profesor del Colegio Loyola de Montreal. Al leer Plato’s Doctrine of Ideas de John Alexander Stewart, descubre a Platón como metodólogo y que era necesario verificar las ideas en la propia experiencia. De Stewart aprendió también que las definiciones verbales dependen de algo previo que es el chispazo inteligente (insight) y de lo cual depende el entendimiento; así cuando hay entendimiento resulta más fácil definir. Al releer los diálogos filosóficos de San Agustín observa en él una preferencia por la inteligencia y el entendimiento más que por definiciones universales, lo que coincide con el desarrollo de su propia teoría cognitiva. Christopher DawsonOtra influencia significativa de este periodo fue el libro de Christopher Dawson, (1989-70) The Age of the Gods, que llevó Lonergan a superar su formación renacentista en que había sido formado y que concebía la cultura clásica como universal, incambiable, a-temporal, normativa y fundada sobre una ley natural y divina[1]. Con Dawson, Lonergan dio un giro antropológico hacía una noción empírica, plural y dinámica de culturas.


[1]  Cf. Armando Bravo, Una Introducción a Lonergan, Universidad Iberoamericana, México, 2000, pp. 42-45.


Christopher DawsonFilosofía de la historia en Christopher Dawson, Catholic author, CommonwealQuotes, Archives, Colelection, Como Filosofo de la historia.